#PostTweet 6: El luto solo se tolera, no desaparece

¿Cómo superas a alguien que murió? Sería absurdo y frío decir, yendo a sesiones grupales para hablar de ello, o consumiendo drogas, o creyendo que esa persona está con "Dios”, o solo con el tiempo. En verdad, el sentimiento nunca se desaparece, solo se vuelve aceptable. Tolerable.

No se me ha muerto nadie cercano todavía, lo cual agradezco. No sé cómo lo sobrellevaría. Quizás cambiaría. Dejaría de ser yo por un tiempo. No sé. Lo que sé, es que en "Rabbit Hole", le creí al personaje de Nicole Kidman. Honestamente, actuó muy bien. La música fue placentera para una historia tan fuerte. Los actores secundarios también estuvieron correctos. Aunque, mentiría si digo que la película me parecía perfecta o si fue una gran película. Siendo objetivo y subjetivo, esperaba un poco más. No me sació totalmente.
Ojo, no es mala.

Puntaje: 6.8/10



Post Personal 2: Mucho vodka y poco ron

"Me gusta preparar mi trago, saborearlo y tomarlo como si fuera un excelente néctar. No soy de tomar por tomar. Si una flaca o chica me terminó, no lo soluciono embriagándome".


Bueno, simplemente con leer el título pueden saber unas 3 cosas sobre este post.
La primera es que tiene que ver con alcohol.
La segunda es que había mucho vodka y poco ron.
Y la tercera es que, probablemente, he estado tomando. Descarten probablemente.

Yo no soy ebrio. En serio no lo soy, pero me gusta el ron.
Me gusta preparar mi trago, saborearlo y tomarlo como si fuera un excelente néctar. No soy de tomar por tomar. Si una flaca o chica me terminó, no lo soluciono embriagándome -no estoy en contra de los que lo hacen- y si me pasa algo bueno, tampoco lo celebró tomando -tampoco estoy en contra de los que hacen eso-.

Bueno, ayer fue una ocasión importante. Era una especie de reencuentro con amigos del colegio, pero solo fueron la tercera parte, así que fue solo una ocasión semi-importante. No importa. Lo que sí importa es que, casi, fui el único que trajo una botella de ron. Los otros trajeron vodka. Y no es que no me gusté el vodka -alcohol es alcohol-, sino que más me gusta el ron. Lo disfruto más. Pero, bueno, al final, trago tras trago, olvidas lo que te gusta y solo tomas para pasarla un rato bien con tus amigos y para despejarte un rato de la vida. En fin, fue una buena noche y una buena madrugada.

Recalco que no soy ebrio. Tomar en exceso es malo, pero, de vez en cuando, no hay problema; solo si una chica de casualidad derrama un vaso completo de cuba libre (ron + coca cola y etc.) sobre el bolsillo de tu jean, donde, por supuesto, se encontraba tu celular y un cigarro. Gracias por hacerlo. Mi celular también quería tomar ron. Y claro, el cigarro también. Gracias.


Robot & Frank: Los robots no sufren de alzheimer

Hay grandes comparaciones entre un robot y un humano, pero a veces necesitamos a alguien que nos escuche o nos haga compañía. Nada más. No importa si por sus "venas" corre sangre o cables rojos y azules.


No tengo ningún pariente que sufre de esta enfermedad y agradezco de que no. No es que sea una terrible enfermedad, sino que es una enfermedad muy difícil de afrontar, ya que crece con el tiempo. Es decir, no es un cáncer que te lo extirpas y ya. Es una enfermedad más emocional, más humana. Esta ya no depende de una persona, sino depende de más. El Alzheimer no solo lo siente la persona afectada, sino que también la adopta el que la conlleva con esta. En esta enfermedad necesitas a alguien. No importa que al final se olviden o te olvides de esa persona. Si o si necesitas a alguien. Necesitas un amigo. Necesitas un familiar, un primo, un hijo, alguien cercano, o en un futuro, quien sabe, un ser sin sentimientos: un Robot.

Esta acogedora, encantadora y entretenida película en sus cortos 82 minutos, se llama "Robot & Frank". El film se sitúa en un tiempo en el futuro donde nuestros ayudantes en la casa, sirvientes, ahora pueden ser los robots: unos muñequitos blancos que parecen pequeños astronautas.

Es un film que, posiblemente, no han escuchado hablar para nada y eso es lamentable. La película es una muy humana, aunque contenga un robot. Si, posiblemente, sea para ganar dinero, pero es una de esas pocas películas que te dan un mensaje bien acogedor, bien amable, bien agradable.
Es imposible no encariñarse con el robot. Siempre te encariñaste con ese ser frío, desconocido, pero tan correcto y sencillo.

El film en un lenguaje audiovisual te habla del Alzheimer. Te habla de la amistad, de la familia, de la unión, de la motivación y claro, del arte de hurtar. Hurtar, leyeron bien.
"Frank", un Frank Langella en una actuación tan exquisita, natural y pura, es un experto, en el film, en hurtar diamantes y perjudicar a las compañías de seguro. Y claro, sufre de Alzheimer. Y por supuesto, su único ayudante es el robot, con una gran actuación, por cierto.


En general, la película tiene sus altos y bajos. La música se sitúa en lo alto. Algunos actuaciones secundarias en lo bajo. Algunas partes en la construcción de la historia, en lo medio. Pero, en sí, todo funciona correctamente en conjunto.

No me arrepiento de verla. Los robots pueden ser tus amigos en una soledad, en una enfermedad. Ellos no sufren del Alzheimer. A ellos simplemente los formateas con un botón. Triste, después de todo.
Hay grandes comparaciones entre un robot y un humano, pero a veces necesitamos a alguien que nos escuche o nos haga compañía. Nada más. No importa si por sus "venas" corre sangre o cables rojos y azules. A veces, los individuos fríos para personas frías, son la mejor compañía.



Post Personal 1: ¿Por qué el Séptimo Danielarte?

"Alguno que otro me preguntaba riéndose o siendo sarcástico ¿Por qué el Séptimo Danielarte? Bueno respondiendo a eso. Tengo diferentes respuestas. Una agresiva sin lisuras sería: Que te importa. Tú solo lee".


Bueno, este es un post nuevo que estoy implementando porque, lamentablemente para ustedes, tengo tiempo: estoy de vacaciones.
En estos "Post's Personal" hablaré prácticamente de lo que hago, de lo que hice, de lo que me gusta, de lo que no me gusta, etc. En general, hablaré de mi vida. De mi parte Daniel más que todo, pero sin dejar mucho de al lado al séptimo arte. Quizás hablaré que fui al cine y que me pasó tal o tal cosa. Estupideces. Cosas variadas, banales para ustedes, pero, bueno, este es mi blog así que puedes dar click en la x y cerrarme. Es broma. No te vayas.

Bueno, empezaré.
Alguno que otro me preguntaba riéndose o siendo sarcástico ¿Por qué el Séptimo Danielarte?
Bueno respondiendo a eso. Tengo diferentes respuestas.
- Una agresiva sin lisuras sería: Que te importa. Tú solo lee.
- Una agresiva con lisuras sería: Y a tí que mierda te importa. Lee, carajo.
- Una sarcástica sería: Estaba fumando weed y viendo una película, mientras me estaba preguntando por qué me pusieron Daniel; de pronto un amigo, serio y lleno de autoestima, me dijo: tienes que amarte. Así que me dije: Daniel amarte. Danielmarte. Danielarte. Tienes que danielarte. Y ya. El Séptimo Danielarte.
- Una amable sería: Bueno. Gracias por preguntar. Nadie lo había hecho. Respondo tu pregunta, cordialmente, diciéndote que me gusta el cine y me gusta mi nombre. Entonces, pensé en un título y me dije: Si el cine es el séptimo arte y yo me llamo Daniel, ¿por qué no las mezclo? Y ya. Nació el título del blog. Y bueno, también porque quería llamarlo "El séptimo cinéfilo" y ya la habían tomado. Mierda. Que me quedaba.


Daniel Sotomayor


#PostTweet 5: ¿Que mierda significa Poder sin Límites?

Bueno, lamentablemente tengo que ser muy breve aquí, así que comencemos discriminando –no soy racista– a los que traducen los títulos de las películas para Latinoamérica. Es insultante que “Chronicle” signifique para ellos “Poder sin Límites”. Sé que se trata de marketing pero nunca entenderé el punto de por qué los títulos se distancian tanto del significado real.

Bueno. Dejemos de al lado eso. Esta fantástica película sobre tres chicos que tras un acontecimiento extraño tienen poderes, está, sin duda, en mis top ten de ciencia ficción. Tiene un estilo particular usando las cámaras en mano, ya que la historia está contada como si fuera  documental. Eso lo hace tan interesante y a la vez, tan creíble. Es un film corto en tiempo, pero muy entretenida. Sin duda, una película totalmente recomendable.


Puntaje: 8/10


Die Welle: Es ist keine Welle. Es ist die Welle.


Comenzaré este post diciendo que no me gusta la historia. Ni la historia de mi país: Perú. Ni la historia contemporánea. ¿Por qué?
Aquí va mi respuesta.

No me gusta leer, ni aprenderme fechas, ni nombres  y ni lugares importantes. Ya sé. Es cultura general saber la historia de todo, pero no porque sea cultura me tiene que gustar o ¿sí? El curso de historia del Perú en la universidad la aprobé con lo mínimo, pero el curso de historia contemporánea me está dando pelea todavía: reprobé ese curso --el calvo del profesor me odiaba--.
Como dije. No me gusta la historia, pero es cultura. Así que, rebuscando en mi mente cinéfila acontecimientos de la historia universal, sé más o menos que es el nazismo, el fascismo y el estalinismo...

Si quiera sé de que trata: expuse ese tema antes de reprobar. Y, gracias a ello, sé que la película que hablaré contiene a una Alemania del 2008 (por ello mi título), a un poco la ideología del nazismo, a un experimento: la tercera ola, a una autocracia y a una dictadura pequeña pero con un futuro loco que termina asesinándose.
"Die Welle" en alemán. "The Wave" en ingles. "La Ola" en español. Así se llama el film que hablaré en este post donde no pienso hablarles sobre historia porque la odio --de verdad la odio-- ni de ideologías, ni del bien y el mal. Nada de eso.
Les hablaré sobre la calidad del film y les sustentaré el por qué me gustó.

Bueno, yo vi esta película en una clase de psicología --no, no estudio Psicología-- porque estábamos analizando un tema que no me acuerdo. Creo que era sobre los grupos sociales. No lo sé, pero aprobé el curso.
Continuemos. La vi, lamentablemente, doblada en español y más lamentable, porque la vi doblada en el español de España: "Joder, pues qué coño tenía el profesor". Todos sabemos que en el idioma original (alemán en este caso) es mejor: ahí si me gusta leer subtítulos.
Bueno, mi profesor ya la había visto y claro, no nos contó nada el maldito, ni la sinopsis. Pero bueno, la terminé de ver y me encantó. Así de simple. Los terribles alemanes (disculpen mi insulto) pueden hacer buenas películas: se podría decir que es la primera película alemana que veo conscientemente y que recuerde.


Es una película que dura aproximadamente 100 minutos con la cual le alcanza para satisfacer las bajas expectativas: para mi fueron bajas.
Tiene una buena banda sonora. Tiene unas buenas actuaciones. Un correcto montaje. Un rescatable guion y una interesante historia que te atrapa desde el inicio y te mata en el final: una historia pasada, una dictadura, de verdad, puede volver a suceder en una clase sobre la autocracia en el colegio y solo en una semana, por dios. 

No solo es una camisa blanca, un logo, un graffiti, un saludo, una web, un nombre: La ola. No solo es eso. Para algunos no simplemente es un grupo más. Para algunos no solo es una semana de su vida. Para algunos, en verdad, era su vida. Lamentablemente, el final no fue nada del agrado de nadie: sentí la bala en mi boca.